lunes, 1 de enero de 1990

1990 Thrashin´

A los 13 años:
Mi padre me prometió que si me quitaba la fea manía de morderme las uñas de las manos y las dejaba crecer, me compraría un skate de los buenos. Esa frase hizo que las uñas me crecieran en muy poco tiempo y tal y como mi padre me prometió fuimos a la tienda "Fahrenheit" que estaba en la calle Cirilo Amorós de Valencia y me compró mi primer skate profesional.
La tabla era de la marca Santa Cruz y costo unas 10.000 pesetas. Me duro 1 año aproximadamente.


Skateboard:
Tabla Santa Cruz "Jeff Kendall" .

Como se puede ver en las fotos, la lija se ponía en dos trozos por que en la parte de arriba la tabla llevaba el logo de la marca del skate. Además estaba de moda el personalizar la lija pintando cosas en ella.

Zapatillas:
También tuve mis primeras zapatillas para patinar. Entonces se estilaban las Converse "All Star". Me compré las de color rojo, por ser mi color favorito.

La película:
Veo por primera vez la película Thrashin´. Una película que me deja huella. La película muestra el estilo de vida de los skaters y como toda su vida gira alrededor del skate. La parte que más me gusta de la película es la carrera final " la Masacre"
. Me gustaba mucho recorrerme el pueblo de arriba a bajo. Si conoces Rocafort te diré que la bajada que más me gustaba hacer, es la calle que esta junto al parque de la llum y que te lleva hasta la calle de la farmacia. En esa bajada se coge una buena velocidad.

Carátula de la Peli:


Principio de la película:



La carrera de la Masacre:

3 comentarios:

Michael dijo...

Esta es la mejor pelicula de skate de los años 90,aun recuerdo cuando tenia mi primera tabla variflex que luego mas tarde salieron las powell que todo el mundo queria, y me compre una ray barbee! grandes momentos pase del skate muchas ostias y grandes amigos!


Felicidades por el blog ;)

Anónimo dijo...

Muy bueno el Blog. Que recuerdos más buenos me trae!! Carlos

Anónimo dijo...

Por casualidad he llegado a tu blog. Y del 87 al 93 nuestras vidas de skaters fueron iguales. ¡Qué recuerdos!